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jueves, 9 de enero de 2014

Las 5 virtudes de una buena sidrería

Pues allá vamos, comenzamos nuevo año con muchos nuevos propósitos y proyectos por empezar. Un proyecto que tenemos en común muchos asturianos (por no decir todos) es que la sidra sea declarada por la UNESCO como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Para promocionarlo se están llevando a cabo varias iniciativas,como la declaración por parte de varios ayuntamientos de que la Sidra sea la bebida oficial, o los apoyos que se recaban desde diferentes ámbitos sociales y culturales asturianos.

Fotos: Telva / www.lachampanera.es

Con este tema como fondo, en estas fiestas reunidos con unos amigos en una sidrería, la conversación derivó hacia cómo se cuida la sidra, y que no todos los establecimientos que sirven sidra, se les pudiese considerar sidrerías. Y esto nos llevó a hacer un listado de las cualidades que debería de tener una buena sidrería:


  • Ofrecer más de un "palo" de sidra, es decir, tener más de una marca. Normalmente suelen tener un solo "palo", pero el tener dos o más indica que es frecuentada por bebedores de sidra y aquí cada cual tiene sus gustos, y sus preferencias pueden tirar por una marca u otra.
  • La sidra servida a su justa temperatura. Sé que es complicado, pero tan desagradable es beber una sidra caliente como helada. Suelen tener la sidra en una nevera con agua, para mantener este agua fría, pero si hay poco movimiento de botellas, las que permanecen más tiempo se enfrían demasiado,  y por el contrario cuando hay mucho movimiento, no da tiempo a que la sidra se enfríe. Como casi siempre, en el término medio está la respuesta.

  • Si un establecimiento ofrece sidra a la venta, se tiene que escanciar. En los últimos años se han puesto de moda diferentes artilugios para escanciar la sidra; tiene unas ventajas, como la de no depender de un camarero para que te escancie o que no manchan tanto. Pero personalmente les veo más inconvenientes que ventajas, y el principal es que baten demasiado la sidra, y le cambia el gusto. El único que puede salvarse es el tapón de escanciado, que ya existía en tiempos de carracuca, pero para uso limitado y excepcional. 
Diferentes tipos de escanciadores

  • El serrín en el suelo. No sé si por motivos de sanidad o qué, pero es muy raro ver en la actualidad el suelo de las sidrerías cubierto de serrín, y no lo digo por motivos nostálgicos, sino porque el serrín es lo más practico para no resbalar en un suelo regado de sidra. Además era un rasgo muy característico de este tipo de establecimientos.

  • Y por ultimo, pero no menos importante, es el ofrecer un pincho (gratis) con la sidra. Es básico, diría yo, ya que la sidra siempre pide comida para acompañarla. 

Pero todo esto carece de importancia cuando encontramos un lugar donde nos encontramos como en casa, con un gran ambiente y donde nos tratan como reyes.

Foto: Alejandro Braña



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